“LOS ÚNICOS TRANSMISORES QUE ESTRÁN OPERATIVOS DE FORMA COMERCIAL EN BRASIL SERÁN LOS DE ROHDE & SCHWARZ”

Silvia Sanz, Directora de Ventas de Broadcast para Latinoamérica de Rohde & Schwarz.
Los equipos para la Copa Mundial FIFA 2026 ya están en poder de Globo y entrarán formalmente en actividad en Rio de Janeiro y São Paulo con el inicio de la TV 3.0 en Brasil.

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A un mes de la finalización de NAB Show, conversamos con Silvia Sanz, Directora de Ventas de Broadcast para Latinoamérica de Rohde & Schwarz. La ejecutiva analiza la perfomance de la compañía en la región, al tiempo que explica por qué la expectativa de negocios es muy alta de cara a los próximos dos o tres años en Brasil.

¿Qué balance haces acerca de la performance de Rohde & Schwarz para Latinoamérica en la reciente NAB?
-Muy positivo, pero la verdad es que mayoría de los proyectos vinculados con la región giran en torno a Brasil. Este año percibimos que ha mermado la afluencia de delegaciones provenientes de otros países de la región, pero Brasil ha estado a full. Creo ese fue el tópico de la NAB este año, especialmente porque el proyecto de la DTV+ está cada vez más cerca y las primeras funcionalidades van a poder verse ahora en el Mundial. De hecho, nuestros equipos para Globo ya están allá y serán son los primeros en estar operativos de forma comercial. En este sentido, tanto en Rio de Janeiro como en São Paulo, los únicos transmisores que estarán activos serán los de Rohde & Schwarz.

¿Cuáles fueron las principales tecnologías que exhibieron a Las Vegas, especialmente en lo que respecta a transmisores?
-En esta NAB no presentamos una nueva familia de transmisores como tal, eso ya lo hicimos el año pasado. Hace dos años estábamos presentando el TH1 y empezaba el TE1 solamente para ATSC; y el año pasado hicimos lo propio con el TE1 para ISDB-T. Son las dos familias de transmisores refrigerados por líquido que hemos lanzado. Así que esta vez se determinó ir por dos variantes y esto es así porque tienen el mismo excitador e idénticos transistores, pero con diferentes densidades de potencia como para tener un poquito más de flexibilidad y juego. Y dependiendo de los requerimientos del cliente, pues adaptamos uno u otro.
La diferencia es que en el TH1 los amplificadores son de 1.2 kilovatios; mientras que en el TE1 son de 1.8. Está pensado para potencias mucho más altas como estas que fueron para Brasil, que estamos hablando de veintitantos kilovatios. Y sobre todo para Estados Unidos, donde tenemos transmisores de 96kW transmitiendo. Es el más potente que tenemos, de 1.8 por amplificador.
Y luego, para otros mercados donde se necesita 3, 4, 5 kilovatios, es más flexible o tienes más número de módulos con el TH1. Pero ambos pueden trabajar en cualquiera de los lugares.
Ahora bien, como novedad hemos introducido algunas otras características como la tecnología MIMO (Múltiple Entrada Múltiple Salida), que hemos incorporado en los transmisores debido a los requerimientos de Brasil, fundamentalmente.
Por otra parte, también estuvimos presentando el servicio de monitoreo remoto, el BroadcastShield, a partir del cual nuestros ingenieros están haciendo el monitoreo de los transmisores. Es un servicio recientemente lanzado para Estados Unidos, puesto que es el mercado con más demanda y donde tenemos unos recursos mayores en cuanto a ingenieros de campo y de servicio que están dando ese soporte. La idea es que el cliente no tenga que encargarse de los equipos: los ingenieros de servicio son quienes reciben las alarmas ante cualquier cosa que pueda suceder y a partir de ahí toman una serie de acciones proactivas o reactivas, siendo absolutamente transparente para el cliente. Se trata de un servicio 24/7 que nace porque nuestra gente detectó, sobre todo en Estados Unidos, que cada vez son menos los expertos en RF. Y es algo, más temprano que tarde, esperamos trasladar al resto de regiones.

¿Cómo manejan el tema de la seguridad con el BroadcastShield?
-La clave es que estamos usando nuestros gateways, que son los mismos que utilizamos para comunicaciones tácticas, básicamente militares, donde te puedes imaginar la seguridad que deben tener esas comunicaciones.
Lo estamos incorporando para poder acceder a la red de transmisores y que el cliente no sienta que estamos entrando en su red de gestión y pueda haber una vulnerabilidad por ahí. La seguridad que estamos poniendo es la mayor que hay en el mercado porque somos expertos precisamente en eso. Y lo estamos incorporando para poder tener esa comunicación a toda nuestra red de Rohde, para luego entrar en la red de gestión de los clientes y nos lo permitan con toda la tranquilidad como para que se sientas seguros.

¿Qué diferencia a las dos líneas de transmisores, TH1 y TE1?
-Hay una característica fundamental del TH1 que lo diferencia del TE1 y es que nos permite hacer multitransmisor. Esto significa que cuando un cliente tiene varias frecuencias en el mismo site, nosotros podemos hacer que compartan el sistema de refrigeración y ser mucho más compacto. De hecho, podemos poner dos o tres transmisores dentro del mismo rack compartiendo el sistema de bombas. Y eso es lo que llamamos configuración multitransmisor.
Para el TE1 no hemos desarrollado esa capacidad porque, como está pensado para mayores potencias, resulta difícil que compartan y que quepan en un mismo rack. No nos olvidemos que estamos hablando de potencias más altas.

¿Y cuál es el feedback que vienen recibiendo del mercado?
-La acogida ha sido excelente porque, como estamos empleando el estado del arte de los transistores actuales, damos entre 5 y un 6% arriba de cualquier competidor en cuanto a eficiencia.
La compra de un transmisor hay que considerarla como una inversión a largo plazo y no por lo que se paga hoy, algo que a veces es un poco más difícil de ver. Si haces un cálculo, simplemente a 4 o 5 años, el ahorro de energía se advierte fácilmente; y mucho más si lo llevas a los 15 años que, en promedio, dura el transmisor.

Hace exactamente un año, decías que México era un mercado de reposición. ¿Continúa el proceso? ¿Se replica en otros mercados de Latinoamérica?
-Era así, y sigue siendo un mercado de reemplazo. No olvidemos que México digitalizó hace más de 10 años, cuando hizo el apagón. En consecuencia, hay transmisores que tienen 16, 17 y hasta 18 años trabajando y ya toca ese reemplazo. Sobre todo, porque la tecnología ha cambiado y, al menos en nuestro caso, ya han salido de soporte. Y, lógicamente, no hay punto de comparación con el ahorro energético que se tiene con un transmisor nuevo.
En Rohde & Schwarz tenemos una directriz muy clara: desde que un transmisor sale de la línea de producción, tenemos la obligación de dar servicio y soporte durante 10 años. Y la verdad es que estos equipos ya salieron de producción, ya se ha cumplido el plazo de los 10 años; por lo tanto, ya no tenemos un stock de repuestos comprometidos ni prometidos a los clientes.
Claro que este fenómeno no solo se da en México. En Chile, donde sus redes fueron las primeras que pusieron transmisores digitales en las capitales, también están cumpliendo su ciclo y toca ir reemplazando. Otro ejemplo se da en Perú con la gente de Bethel que tenía un transmisor nuestro de la serie 8000, que son dos familias anteriores. Y tras el apagón en Lima, ya no hay análogo; no es como antes, que convivían las dos señales. Ahora, vamos a ir con la potencia adecuada porque se hace crítico estar bien con la señal ya que, ante una eventual falla, estás fuera de servicio y es imposible que te vean.
En definitiva, ese mercado de sustitución aplica en los países que adoptaron transmisores digitales hace más de 15 años.
Claro que también estamos trabajando en países que están en plena transición, como puede ser el caso de El Salvador o países que van a su ritmo como Paraguay; también en otros como Guatemala, donde apenas se está iniciando la transición; e incluso en algunos donde seguimos con los equipos análogos.

Parece que todo nos retrotrae al principio de la charla: salvo en Brasil el panorama de negocios es complejo…
-Es cierto, pero en Brasil también hay transmisores muy antiguos que también tienen cierto mercado de reemplazo. La diferencia es que en Brasil hay un cambio tecnológico que viene de la mano de la TV 3.0 y que supone volver a desplegar grandes redes. En consecuencia, la expectativa es muy alta de cara a los próximos dos o tres años, como mínimo. Por eso nuestro foco está allí.
El resto de los países de América Latina están en una meseta, que esperamos Brasil pueda compensar. La expectativa es que en los próximos años podamos ver una tendencia en alza debido a nuevos reemplazos y a la posibilidad de que el caso brasileño pueda impulsar cambios en otros países de la región.
Y, además, no perdamos de vista el 5G broadcast, que también va a coincidir con que en los próximos dos años empezará a haber despliegues con receptores compatibles que ya van a estar en la calle, en el 2027-2028.

Por último, ¿cómo contribuye Rohde & Schwarz a garantizar una transición fluida que permita aprovechar al máximo el potencial el nuevo estándar?
-Qué realidad más clara que los transmisores que van a estar al aire en 20 días, al igual que los excitadores del TE1, que son los que estamos introduciendo en otros países de la región, como es el caso Bethel en Perú, al que hacíamos referencia. Porque nuestros transmisores no solo están funcionando en ATSC 3.0 sino también en todas las características propias que ha introducido Brasil como el MIMO, que no solo es una cuestión de antenas sino también los transmisores; así como también el transmitter ID y la multiplexación por capas, entre otros atributos. Todo esto se está implementando en el ATSC 3.0 porque se permite y ya es una realidad para nosotros. Esos equipos salieron hace ya más de un mes de fábrica; entonces no es que lo digamos, ya es una realidad. Por lo tanto, todos los que adquieran las nuevas familias TE1 y TH1 no solo tendrán garantizado que podrán trabajar en ATSC 3.0 básico sino también con la TV 3.0, con las características adicionales que han añadido. Y lo llevan de forma innata porque son excitadores que hemos desarrollado a puro software para que no haya ninguna limitación en cuanto a las modulaciones y a la capacidad de procesamiento requerido por estos nuevos estándares, sea el 5G Broadcast, el ATSC 3.0 / TV 3.0 Y era la única forma de hacerlo porque a través de los FPGAs, tal como hacíamos en las familias anteriores, se nos quedaba limitado debido al procesamiento adicional que llevan estas nuevas modulaciones.

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