La IA está transformando la producción audiovisual al abrir nuevas posibilidades para la creación, organización y ejecución de tareas. Más que una herramienta aislada, la IA puede actuar como una aliada integrada en el flujo de trabajo, conectando diferentes aplicaciones, automatizando procesos y permitiendo a los profesionales dedicar más tiempo a decisiones creativas y estratégicas.
Uno de los aspectos más destacados, según Fernando Moreira, Coordinador del Grupo de Trabajo de Inteligencia Artificial de la SET, quien moderó el panel «Flujo de Trabajo de IA para la Producción Audiovisual» durante la SET Expo 2026, es el uso de agentes de IA e integraciones a través de MCP, lo que permite que diferentes programas y sistemas se comuniquen y trabajen de forma coordinada. «En la práctica, esto abre la posibilidad de automatizar tareas como la organización de materiales, la preparación de contenido, la edición y la gestión de las distintas etapas de la postproducción».
«Si bien la generación de video mediante inteligencia artificial ha avanzado rápidamente, aún está lejos de funcionar como una cámara virtual capaz de comprender y reproducir el mundo de forma consistente«, señaló Eduardo Calvet, director y productor de documentales, anuncios publicitarios y realidad virtual.
El principal desafío radica en que el modelo no solo debe producir imágenes bellas, sino también mantener la coherencia espacial y temporal a lo largo de toda la secuencia, preservando objetos, personajes, movimientos, iluminación, texturas y su relación con las leyes de la física. Sin embargo, los resultados ya son muy buenos en comparación con hace tres años.
Nelson Porto, fotógrafo, director de arte con IA y especialista en XR, destacó que ahora es posible producir videos que pueden distribuirse.
Rodrigo Righetti, Director de IA Brasil, afirmó que la evolución del flujo de trabajo en la producción de video con inteligencia artificial representa un cambio importante en nuestra concepción de los medios audiovisuales. «La IA no solo reemplaza ciertas tareas; modifica la secuencia de producción, la relación entre creación y ejecución y, sobre todo, el momento en que se toman las decisiones. Pero lo más importante es que los humanos siguen siendo responsables de todo lo que se produce», concluyó.