Conversamos con Alfredo Cabrera, VP de EVS Broadcast Equipment para América Latina, quien hace un análisis de la evolución de los negocios de la compañía, al tiempo que define los retos para la región
¿Cómo ha sido el año para EVS en América Latina, más allá de los avances tecnológicos?
-Ha sido un año muy movido y todavía tenemos varios proyectos que esperamos cerrar durante el último trimestre. A fines del año pasado cerramos, a través de Vivo, el proyecto de Fox en México. A comienzos de este año nos enfocamos en integrar la solución en las instalaciones del cliente. Este mes comenzará a operar con el sistema completo: no solo los servidores de repetición, sino también las soluciones de MAM y routing de EVS en el edificio.
También dedicamos buena parte del año a presentar T-Motion, la solución para producción multimedia desarrollada tras la integración de Telemetrics y XD Motion, que actualmente conforma una de las ofertas de robótica más amplias del mercado. Recibimos nuestro primer robot para demostraciones en junio y, en julio, ya estábamos realizando presentaciones.
Otro foco fueron los servidores de bajo costo de la serie Move I/O. Seguimos visitando clientes y organizando roadshows, una actividad que continuará. Los resultados en América Latina han sido muy positivos: crecimos en el negocio tradicional y también en MAM y servidores para aplicaciones independientes. Además, vemos perspectivas interesantes para la robótica el próximo año.
Una de las fortalezas de EVS es que escucha las observaciones de sus clientes y distribuidores. La compañía busca ofrecer soluciones atractivas para Latinoamérica, ya sea mediante descuentos o desarrollando productos adaptados a las necesidades de la región. Es importante contar con un fabricante que considere estratégico a nuestro mercado y nos brinde ese respaldo.
EVS ha adquirido distintas compañías en los últimos años. ¿Qué estrategia hay detrás de esas operaciones?
-Hace seis o siete años definimos un plan a diez años con una meta ambiciosa: convertirnos en el principal fabricante mundial de productos broadcast. Desde el comienzo contemplamos crecer tanto de manera orgánica como inorgánica.
El crecimiento orgánico se refleja en el desarrollo de VIA MAP y de nuestras distintas líneas de productos. En cuanto a las adquisiciones, incorporamos Axon en el área de routers, MOG Technologies en transcodificación y servidores compactos, y más recientemente Telemetrics.
Vamos a seguir creciendo por ambas vías. No descartamos anunciar nuevas adquisiciones o familias de productos durante los próximos meses, al mismo tiempo que continuamos desarrollando nuestra tecnología. En la reciente IBC presentamos el primer producto de la serie XT-S fabricado con tecnología COTS (Commercial Off-The-Shelf), un segmento central para nosotros. Seguiremos observando la evolución del mercado y respondiendo a sus cambios.
Cerebrum y nuestras soluciones de infraestructura también están teniendo buenos resultados. Actualmente contamos con alrededor de ocho sistemas en la región, cinco de ellos en México y dos en Argentina, instalados en entornos televisivos; uno de los sistemas argentinos, además, se utilizó en un Mundial.
También estamos consolidando tecnologías para grandes eventos. En la última Copa del Mundo, todos los productos de EVS estuvieron en uso y VIA MAP tuvo un papel central. Hasta ahora habíamos trabajado con IPDirector, pero incorporamos esta nueva solución y funcionó muy bien. Fue uno de los mundiales más fluidos que hemos realizado, tanto por la operación como por la satisfacción del cliente. La experiencia demostró que VIA MAP está preparado para eventos de cualquier escala. Ahora estamos empaquetando esa solución en bundles más pequeños, que esperamos llevar al mercado hacia finales de este año.
¿Qué lugar ocupa la IA en la estrategia de EVS?
-Nos tomamos la Inteligencia Artificial muy en serio hace alrededor de ocho años. En aquel momento contratamos a 17 científicos de datos y comenzamos a desarrollar nuestra propia IA. Mientras muchos de los grandes actores del mercado trabajan con IA basada en datos, la nuestra está específicamente orientada al video. De hecho, nuestro primer desarrollo fue una solución de IA aplicada al sistema de asistencia arbitral (VAR), que incorporó tecnología para detectar el fuera de juego. Desde entonces, la herramienta ha evolucionado año tras año. Actualmente es semiautomática: detecta la posición adelantada y traza la línea en los tres ejes, X, Y y Z.
También contamos con reconocimiento facial y, más recientemente, incorporamos la generación de highlights mediante clipping automático. Seguimos desarrollando estas capacidades y, además, garantizamos que los clientes puedan integrar en nuestros productos otras soluciones de IA disponibles en el mercado, al menos en el área de MAM, mediante nuestras API públicas.
¿Qué oportunidades representa para EVS la DTV+ que se está desarrollando en Brasil?
-Es una oportunidad muy importante, especialmente por las posibilidades que abre para destacar los mejores momentos de los partidos de fútbol. Para nosotros es positivo que se avance en esa dirección. Podemos ofrecer las herramientas para que los operadores las utilicen y las integren con la tecnología que elijan.
En la TV 3.0, nuestro aporte está principalmente en las herramientas para producir más contenido. No tenemos un valor agregado directo tan grande en el área de transmisión, porque no es nuestro campo de actividad. Sin embargo, estas plataformas pueden favorecer la creación de canales y contenidos, y contribuir al desarrollo de los distintos protocolos.
¿Cuál es el principal desafío de EVS en América Latina?
-El deporte es uno de los principales motores de ingresos de la televisión, y eso es muy importante para EVS. Nuestro desafío consiste en ofrecer a los clientes las herramientas adecuadas para cada necesidad. Algunos interpretan este momento como una etapa difícil; yo lo veo como una oportunidad para contar con la tecnología correcta en el momento adecuado.
Se trata de hacer más con menos, pero eso no significa necesariamente reemplazar equipos profesionales por otros de una categoría inferior. La experiencia con nuestros clientes demuestra que el costo total de propiedad (TCO) no depende únicamente del precio inicial. Tenemos servidores que llevan diez, doce, catorce o incluso dieciséis años funcionando sin problemas. Cuando se distribuye la inversión inicial a lo largo de toda esa vida útil, el costo total de propiedad de EVS resulta muy bajo. Los equipos registran pocas incidencias al aire, requieren poco mantenimiento y necesitan pocos repuestos, incluso cuando trabajan las 24/7en condiciones exigentes.
A veces, la presión del mercado hace que estos factores no se valoren lo suficiente. Pero en América Latina las inversiones no se planifican solo para cinco años: se piensa en horizontes de ocho, doce o quince años. Nuestros productos están diseñados para durar y operar durante todo ese período.
Con 11 años en EVS y cerca de 30 en la comercialización de equipamiento broadcast, ¿cómo imagina la evolución del sector durante la próxima década?
-Una década es un período importante para América Latina, crítico diría, sobre todo por las diferencias de conectividad y de condiciones económicas. En algunos aspectos estamos entre cinco y diez años detrás de los mercados que adoptan primero ciertas tecnologías. Aun así, creo que la televisión experimentará una transformación en la manera de llegar a las audiencias.
Las nuevas generaciones consumen mucho contenido en sus teléfonos, pero eso no significa que la televisión vaya a desaparecer. Los hábitos cambian según la etapa de la vida y hay espacio para distintas formas de consumo. Hoy vemos cómo la publicidad se desplaza hacia las redes sociales, como si fueran la única fuente de ingresos, mientras sigue existiendo una audiencia que mira televisión.
Cuando hablamos de televisión también hablamos de plataformas como Netflix, que conviven en la misma pantalla. Creo que habrá lugar para todos. La producción local será fundamental: en muchos mercados vemos que los contenidos importados no siempre funcionan. La televisión que no ofrezca producciones propias difícilmente alcance los resultados esperados. Los contenidos locales conectan con la cultura, el lenguaje y los intereses de cada audiencia. Eso es difícil de replicar en un teléfono, especialmente cuando se trata de producir series o programas de una hora con regularidad.
Los deportes siguen siendo un ejemplo claro: suelen estar entre los contenidos más importantes de la televisión y, al mismo tiempo, son producciones locales que generan identificación. Las plataformas digitales tienen ventajas, como la posibilidad de personalizar la publicidad, pero cada formato tendrá su lugar. Muchas personas seguirán prefiriendo ver un noticiero o un partido en el televisor, en casa, en un bar o con amigos.
En cuanto al equipamiento, la clave será hacer más con menos. La producción remota llegó para quedarse y probablemente convivirá con las unidades móviles tradicionales. No creo que la nube sea la solución para todas las aplicaciones: en algunos casos aporta un valor enorme, mientras que en otros puede resultar demasiado costosa, especialmente para el mercado latinoamericano. Lo más probable es que encontremos un equilibrio.
Lo mismo ocurre con las tecnologías de transporte y producción. Cuando apareció NDI, algunos sostenían que todo migraría a ese estándar; luego escuchamos algo similar sobre SMPTE ST 2110. Cada tecnología tiene su espacio y sus ventajas. La tarea de los ingenieros y de los clientes es elegir la herramienta y el equipamiento adecuado para cada necesidad.






