OLE BROADCASTING: “LA TECNOLOGÍA TIENE QUE ESTAR AL SERVICIO DE LOS CONTENIDOS Y LAS AUDIENCIAS”

Juan Rodríguez, Presidente de Ole Broadcasting, junto con Laura Lozes, su VP de Estrategia Digital.
Desarrolla soluciones que integran distribución satelital, tecnologías IP, servicios en la nube y herramientas digitales para garantizar la calidad de los servicios.

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La transformación del negocio audiovisual exige combinar infraestructura, innovación tecnológica y conocimiento de las audiencias. En ese escenario, Ole Broadcasting desarrolla soluciones que integran distribución satelital, tecnologías IP, servicios en la nube y herramientas digitales, con una estrategia orientada a optimizar costos y garantizar la calidad de los servicios. La compañía también avanza en la incorporación de IA a diferentes procesos operativos y en el desarrollo de productos propios, como 1Access+ y 1AirCheck+. En esta entrevista Juan Rodriguez, Presidente de Ole Broadcasting, y Laura Lozes, VP de Estrategia Digital, explican cómo evolucionan los modelos de distribución, qué oportunidades abre la IA y cuáles son los principales desafíos para la industria audiovisual.

Ole Broadcasting cuenta con una infraestructura tecnológica y operativa distribuida en distintos mercados. ¿Qué hace relevante este modelo?
J.R.: Desde nuestros comienzos, buscamos desarrollar capacidades tecnológicas en diferentes ciudades de Latinoamérica y Estados Unidos. La idea es ubicar cada servicio donde podamos ofrecer una solución óptima, con alta calidad y a un precio competitivo. Por ejemplo, concentramos buena parte de nuestras operaciones de doblaje en Caracas y Bogotá. Trabajamos con locutores que pueden estar ubicados en cualquier parte del mundo, mientras que los procesos de mezcla, finalización y normalización lingüística se realizan en esas dos instalaciones. Allí contamos con profesionales altamente capacitados y una estructura competitiva que nos permite obtener productos de calidad con costos controlados.
En el ámbito digital, tenemos una base de desarrollo en Bogotá y utilizamos servicios en la nube, entre ellos los de AWS, que podemos activar o desactivar según las necesidades. Al mismo tiempo, buscamos desarrollar internamente la mayor cantidad posible de capacidades.
Para la distribución satelital, por ejemplo, operamos desde Port St. Lucie, Florida, una ubicación adecuada para recibir las señales de contribución y realizar su subida al satélite. En definitiva, seleccionamos socios y localizaciones estratégicas de acuerdo con las características de cada servicio.

¿Cuáles son las ventajas de adoptar un modelo de distribución basado en IP frente al tradicional satelital?
J.R.: El satélite tiene un alcance importante y llega a lugares donde posiblemente la distribución IP todavía no está disponible. Sin embargo, la evolución de las redes y el despliegue de 5G están modificando el escenario de la distribución satelital, mientras que los operadores de telecomunicaciones y los proveedores de Internet cuentan cada vez con infraestructuras más desarrolladas para trabajar con IP.
Una de las principales ventajas de esta tecnología es la posibilidad de distribuir contenidos de manera diferenciada. Con una misma infraestructura de distribución podemos enviar determinada programación o publicidad a una ciudad y ofrecer contenidos diferentes en otra localidad del mismo país, sin que eso implique necesariamente un incremento equivalente de los costos.
La distribución satelital, en cambio, permite enviar una misma señal a una región o a un país. IP ofrece más flexibilidad para adaptar los contenidos y los comerciales a las características de cada mercado. De todos modos, todavía existen operadores pequeños que no cuentan con la capacidad necesaria para trabajar con IP o para los que el satélite sigue siendo más económico. Estamos atravesando una etapa de transición. Estados Unidos y Europa llevan cierto adelanto, pero Latinoamérica también está avanzando.
En Ole Broadcasting comenzamos a experimentar con estas alternativas. En uno de los casos, utilizamos tecnología de TVU Networks y su solución MediaHub para distribuir una señal a unas 24 o 25 cabeceras. Instalar una distribución satelital para llegar a esa cantidad de puntos no resultaba eficiente desde el punto de vista económico. La alternativa IP funcionó muy bien y permitió mantener los costos bajo control.

Laura, has señalado públicamente la importancia de tender puentes entre la tecnología, los contenidos y las audiencias. ¿Qué iniciativas está desarrollando la compañía en ese sentido?
L.L.: Una parte importante de mi función consiste en conectar esos mundos, que muchas veces manejan lenguajes diferentes, y traducir las necesidades del negocio en soluciones tecnológicas concretas.
Durante el último año desarrollamos 1Access+, una plataforma que permite autenticar usuarios y gestionar suscriptores de manera centralizada. Su objetivo es facilitar la integración entre los proveedores de contenidos y los operadores.
El mercado incorporó numerosas aplicaciones y propuestas de contenidos que funcionan sobre diferentes plataformas. One Access Plus busca conectar esos entornos y simplificar las integraciones para que sean más eficientes.
El desafío no consiste solamente en lanzar una aplicación o implementar una tecnología, sino en conseguir que los contenidos lleguen de manera efectiva a las distintas audiencias. Ese es el puente que buscamos construir.

¿Cómo están incorporando la IA a sus plataformas y procesos?
L.L.: Damos mucha importancia a la información sobre el consumo, porque permite que los canales con los que trabajamos tomen decisiones. Sin embargo, los datos que recibíamos de cableoperadores y plataformas llegaban en formatos diferentes, según cada proveedor.
Durante mucho tiempo, buena parte de la normalización y el procesamiento se realizaban manualmente, mediante hojas de cálculo y otras herramientas. Desarrollamos soluciones con Python e incorporamos IA para automatizar parte de ese trabajo. Esto nos permitió procesar la información con mayor rapidez, mejorar la eficiencia y reducir los errores. La analítica es un área a la que Ole presta atención desde sus comienzos, tanto en Distribution como en Broadcasting, y creemos que nuestros canales valoran especialmente esa capacidad.”

Juan, ¿qué otras aplicaciones de IA están utilizando?
J.R.: La IA tiene aplicaciones en distintas áreas, desde la generación de guiones para doblaje hasta el uso de voces sintéticas y el control de calidad.
En los procesos de localización podemos partir de un guion o de un audio en otro idioma, convertir el habla en texto y generar una versión adaptada al español o al portugués. También trabajamos para que la traducción respete las particularidades culturales y que la sincronización entre el audio y la imagen sea lo mejor posible.
Estamos doblando contenidos procedentes de idiomas como inglés, alemán y ruso, entre otros. La IA ayuda a preparar los guiones que después pueden grabarse con voces y talentos locales.
También hemos encontrado posibilidades interesantes al combinar voces sintéticas con voces humanas. Mediante un esquema de Human in the Loop (HITL), en el que las personas supervisan y controlan el proceso, podemos equilibrar ambas alternativas y obtener resultados competitivos en términos de calidad y costo por minuto.
La decisión depende de cada cliente. Algunos prefieren trabajar exclusivamente con voces humanas porque consideran que el uso de voces sintéticas todavía plantea cuestiones regulatorias o comerciales. Otros están dispuestos a incorporar esas herramientas para optimizar costos. Por eso ofrecemos diferentes modalidades, desde doblajes con voces humanas y guiones asistidos por IA hasta soluciones que combinan voces artificiales y reales.

¿Qué papel desempeña la IA en el control de calidad?
J.R.: El control de calidad es otro de los ámbitos en los que estamos aplicando estas tecnologías. Tradicionalmente realizábamos revisiones muy rigurosas, que en algunos casos requerían dos controles y un análisis prácticamente cuadro por cuadro, según las exigencias de cada cliente. Hoy existen herramientas capaces de detectar fallas técnicas y otras inconsistencias, como la presencia de diferentes idiomas dentro de una misma frase. La IA nos permite automatizar parte de esas verificaciones y mejorar la eficiencia del proceso, manteniendo los niveles de exigencia que requiere cada producción.
También desarrollamos 1AirCheck+, una solución que permite grabar contenidos y utilizar IA para localizar coincidencias o segmentos relevantes dentro de las grabaciones. Por ejemplo, si un cliente necesita comprobar que un comercial fue emitido, puede buscar el registro correspondiente dentro del contenido almacenado.

¿Cuáles son los principales factores que deben considerarse a la hora de transformar un medio audiovisual tradicional en uno digital?
L.L.: El punto de partida debe ser la experiencia del consumidor. Hoy las audiencias son mucho más exigentes y esperan que los servicios funcionen sin interrupciones, que el acceso sea sencillo y que todas las funcionalidades respondan correctamente.
Cuando un medio tradicional decide avanzar hacia lo digital, tiene que entender que comienza a competir en un entorno diferente, en el que existen grandes jugadores que establecieron estándares muy altos.
El usuario espera que una aplicación funcione, que pueda iniciar sesión sin problemas, que la conexión con su Smart TV sea sencilla y que tanto el audio como la reproducción respondan correctamente. No alcanza con ofrecer contenido: la experiencia tiene que estar a la altura de esas expectativas. Por eso, la transformación más importante también es cultural. Hay que cambiar la manera de pensar el producto y poner al usuario en el centro de las decisiones.
El desafío es ofrecer una experiencia que integre ambas modalidades y permita al usuario acceder al contenido que quiere, en el momento que quiere y desde el dispositivo que elige. La calidad, la eficiencia y la facilidad de uso son fundamentales para competir.

¿Qué valor tienen las alianzas estratégicas para desarrollar plataformas y servicios digitales?
L.L.:
Son fundamentales, tanto las alianzas con proveedores tecnológicos como las relaciones con las plataformas en las que necesitamos estar presentes. Esto incluye desde los cableoperadores tradicionales hasta nuevos actores del mercado, como Roku y Amazon.
No se trata solamente de contar con una integración técnica. También es importante construir relaciones, mantener un diálogo permanente y conseguir que los contenidos y servicios formen parte de las prioridades de cada plataforma.
En el ámbito tecnológico, por ejemplo, tenemos una relación de confianza profesional con AWS. Estamos atravesando una transición cuyo destino todavía no conocemos por completo, y contar con socios con los que podamos intercambiar experiencias y encontrar soluciones es muy importante.

J.R.: “Las alianzas son esenciales porque el consumidor es quien define sus necesidades y exige el producto. Nosotros debemos entregarle los contenidos por el medio que resulte más adecuado.
A veces se identifica el streaming exclusivamente con el video bajo demanda, pero también puede incluir canales lineales distribuidos por Internet. Lo importante es comprender que existen distintas formas de entregar un mismo contenido, según el dispositivo y las condiciones de acceso del usuario. Por eso trabajamos con compañías como AWS, VariMetrics, Amagi y TVU Networks, además de proveedores de infraestructura satelital como Intelsat, ahora adquirida por SES. Estas relaciones nos permiten combinar soluciones propias con tecnologías desarrolladas por empresas que tienen experiencia en sus respectivos ámbitos.
También debemos responder a clientes que todavía necesitan mantener la distribución satelital porque no cuentan con la infraestructura necesaria para migrar completamente a Internet. Otros prefieren recibir todos sus contenidos por IP o mediante redes de distribución de contenidos (CDN).
Nuestra estrategia consiste en acompañar esa diversidad de necesidades, desarrollar capacidades internas y asociarnos con los proveedores que pueden aportar la tecnología y la experiencia que necesitamos.

¿Cómo imaginan la evolución de la industria en los próximos años?
J.R.: Creo que seguirán existiendo distintos nichos, cada uno con sus propias necesidades y oportunidades. La transformación de los hábitos de consumo no es nueva, pero continúa modificando la forma en que las audiencias acceden a los contenidos.
La distribución IP seguirá ganando terreno, mientras que el satélite probablemente ocupará un espacio más específico. Sin embargo, todavía hay regiones que no cuentan con la infraestructura necesaria para acceder a todos los servicios audiovisuales y de telecomunicaciones. En esos lugares, la distribución satelital seguirá teniendo un papel relevante. Por eso, considero que convivirán diferentes tecnologías y modelos, aunque el mundo digital será cada vez más determinante para definir los productos y servicios del futuro.

L.L.: Las transformaciones serán cada vez más rápidas. En ese contexto, es necesario pensar la tecnología como un puente y no como un fin en sí mismo: una herramienta para crear oportunidades de crecimiento, conectar contenidos con audiencias y desarrollar mejores experiencias. Desde esa perspectiva, la tecnología tendrá un papel clave en la evolución del negocio audiovisual.

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