Estamos en la celebración de los 15 años de Broadpeak en el mercado y tú has formado parte del equipo de la empresa desde sus inicios. ¿Cómo ha cambiado la distribución de video desde esos inicios de la compañía hasta hoy?

Arnault Lannuzel: -Yo diría que ha cambiado por la demanda de los usuarios finales. Los usuarios finales de aprovechar y disfrutar Amazon Online o el Netflix Online nada más en VOD a inicios de los años 2010, han querido ver televisión en vivo también en los dispositivos. Durante años, en esos últimos 15 años, los operadores estaban suministrando por el cable la televisión en vivo y a veces un companion device con el VOD de los canales de televisión o con los VoDs que podían proponer directamente desde el cable. Y poco a poco, el live empezó a tomar su lugar en la distribución del OTT y esto ha significado que nuestros clientes han tenido que mantener dos infraestructuras: una para el OTT y otra para el cable o el IPTV dependiendo de las redes que tenían o por el satélite. Y esta distribución híbrida, poco a poco, está cambiando. Simplemente, porque el número de televisión conectada ya está superando el número de televisión tradicional. Entonces, entre celulares, tabletas y ahora con las TVs conectadas que reciben por IP la televisión, podríamos asegurar que casi el 100% de la distribución se va a hacer por IP. Entiendo que tendremos transmisores distribuyendo televisión, probablemente, durante siete u ocho años más; pero eso va cambiando y seguramente en los próximos cinco años la gran mayoría de los contenidos televisivos, incluso el vivo, se va a consumir a través de dispositivos conectados.

En 2012, Broadpeak asumió que el live también iría a pasar por las OTTs, razón por la cual decidió desarrollar tecnología disruptiva y ahí empezamos con el multicast ABR. Claro que, en sus inicios, le costó penetrar en el mercado latinoamericano porque la gente no tenía los picos de tráfico en video live como ahora; pero, desde el 2015 hasta hoy en día es un gran éxito. Ya tenemos más de 35 operadores y muchos de ellos están en Latinoamérica usando la tecnología multicast ABR porque les resuelve un problema. Entonces de la mano con la distribución cada vez más por IP, la migración de los operadores, la migración de los set-top-box y los dispositivos en la casa que también migraron de ser híbrido, muchos tienen hoy en día un set-top-box Android en su casa.Todo esto fomenta la necesidad de tecnologías de distribución con mucha performance, disruptiva y que aportan una calidad de experiencia verdaderamente relevante. Acuérdate que, tal vez hace 15 años, si lograba ver televisión en vivo en su celular la gente estaba fascinada; hoy, en cambio, los clientes se han puesto, muy exigentes demandando calidad de experiencia: el tiempo de arranque tiene que ser inmediato, los freeze ya no se aceptan y se ocurren durante un partido de fútbol, la gente se va. Entonces, poco a poco, la exigencia de los usuarios ha ido cambiado. El 4K ya es una realidad hasta en los dispositivos conectados y hasta las redes empiezan a aguantarlo. En consecuencia, estamos adaptándonos a la demanda de los usuarios finales, tanto los operadores como los canales de televisión y los proveedores de soluciones técnicas.
Otro elemento adicional, en esos 15 años, ha sido el panorama de los proveedores de contenido. Por ejemplo: el usuario peruano tenía costumbre de ver los canales peruanos, a veces por el cable tenía acceso a canales internacionales; pero en OTT había poca oferta de televisión en vivo. Hoy en día no solamente todos los canales del mundo están disponibles en tu celular, sino también los canales de tu propio país. La fragmentación de la oferta en OTT ha sido tremenda, de poca oferta tenemos hoy en día una fragmentación enorme por tener una oferta enorme. De hecho, hasta Amazon tiene ahora y compra los derechos del fútbol en los países, algo inimaginable hace 15 años. Bien por el usuario, pero la verdad es que a veces queda un poco confundido ante tanta oferta y tantas suscripciones que deben tener para poder ver fútbol, programas para niños o series y películas. Creo que estamos al final de esa transición con una estabilización tanto tecnológica como a nivel de contenido.
Nos conocemos desde hace muchos años y tú venías con una trayectoria muy consolidada en la venta de equipamiento tradicional dirigido a las empresas broadcast. Y cuando te vi embarcarte en Broadpeak, entendí que se trataba de una decisión de corte futurista. Imagino que tampoco habrá sido fácil al comienzo, ¿verdad?
-Exactamente, pero muy interesante porque era la continuidad natural. Los canales de televisión tenían transmisiones. Yo, después de vender estudios de televisión, empecé a vender transmisores digitales. Fueron los tiempos de la elección de formatos de la TV digital en Latinoamérica, con la competencia entre los estándares americano, japonés y europeo. Y después de la revolución digital, llegó la revolución IP que involucra cada vez más a los operadores de red, que empiezan a tener el papel principal en la distribución del contenido: hoy día el 80% es por IP. Pero no tenían este papel en aquel momento. El canal de televisión tenía el control con su red de transmisores; en cambio, en la actualidad comparte el control con los operadores de redes. Entonces, empezar a trabajar con los operadores de televisión fue un cambio muy interesante porque estaba siguiendo un poco las transiciones tecnológicas que estaban operándose en el mundo.
¿Cómo evalúas el crecimiento de la compañía a lo largo de estos 15 años en América Latina?
-Lo hemos vivido con tecnologías confiables que han conquistado la fidelidad de nuestros clientes. De hecho, tenemos clientes que desde 2012 están con Broadpeak. Y eso nos ha permitido desarrollar una fuerza operativa en toda la región. Tenemos unos 32 empleados en Latinoamérica, repartidos en todo el territorio, y esto ha generado confianza tanto en nuestros clientes históricos como en aquello que decidieron migrar a Broadpeak. La presencia local también es un gran atractivo para todos ellos. No hemos venido aquí por dos o tres años. Y, además, hablamos el mismo idioma. Las 32 personas estamos capacitados para hablar en español con nuestros clientes sobre nuestros productos y soluciones. Incluso, algunos han confiado en nosotros para su soporte; y otros han confiado en nosotros con el NOC, el Network Operating Center que tenemos en el mundo, repartidos entre Francia, Estados Unidos y Singapur, para poder monitorear su plataforma. Y creo que sí, la confiabilidad de los productos, de los equipos y de las personas han resultado factores clave en el crecimiento de la compañía en la región. 💡
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