Las productoras argentina y uruguaya trabajaron juntas no solo para realizar la cobertura dentro del Arena de Montevideo, sino que también grabaron las tres primeras canciones del espectáculo para su transmisión en vivo para tres canales de televisión, así como material destinado a las redes sociales. Para conocer acerca de los detalles de esta producción realizada con equipamiento de Blackmagic Design conversamos con Marcos Núñez, Socio de Pandax, y Martín Villamil, Director de MV Producciones Audiovisuales.
¿Qué tipos de requerimientos exigió un show de esta envergadura?
–VILLAMIL: Yo trabajo desde Uruguay, mi empresa es MV Producciones y soy el proveedor de video de Piano Piano, que es una importante productora local que está trayendo muchos shows al Arena de Uruguay. Y como su proveedor, siempre estamos en comunicación. Así fue como surgió la posibilidad de hacer el show de Ricky Martin. No bien iniciamos el proceso encaramos la técnica, basándonos en los riders que nos hicieron llegar con los requerimientos. Fueron bastante considerables, especialmente si lo comparamos con otro show del mismo artista que habíamos hecho tres años atrás en el mismo escenario. En este caso, al advertir las exigencias me puse en contacto con Marcos para que entre Pandax y nosotros pudiéramos trabajarlo juntos. Hicimos un buen equipo y las cosas salieron muy bien.
¿Qué tipo de flujo de trabajo desplegaron durante el evento y cómo fue que operó?
–NÚÑEZ: Tanto ellos como nosotros, venimos trabajando con tecnología de Blackmagic Design desde hace mucho tiempo. En esta oportunidad, utilizamos un flujo de trabajo que incluyó siete cámaras Blackmagic URSA Broadcast G2 y cuatro unidades Blackmagic Micro Studio Camera 4K G2; un mezclador de producción en vivo ATEM 4 M/E Constellation 4K junto con un panel ATEM 2 M/E Advanced Panel 20; una matriz Blackmagic Videohub 40×40 12G; dos grabadores HyperDeck Studio HD Pro y un HyperDeck Extreme 8K HDR; un panel ATEM Camera Control; una selección de conversores de Blackmagic Design y un monitor SmartScope 4K. Y en cuanto a lentes, se usaron tres: un 111, un 99 y un 85; además de un gran angular de 220.
Por otra parte, tuvimos un requerimiento de distribución de señales. Primero, para los monitores multiviewer de visualización y para el resto de escenario atrás de producción. Todo fue distribuido a través de la matriz, que suministró dos señales de cámara para el VJ y dos señales de programa. Utilizamos las cuatro salidas multiView para alimentar los monitores del director, el VJ, el equipo de producción y el equipo de iluminación. Todas las cámaras se controlaron mediante el panel ATEM Camera Control, y se empleó un SmartScope 4K como referencia para supervisar los parámetros de color. Y, además, a último momento, nos encargaron unas mochilas 4G para mandar señal a los canales para los tres primeros temas para promoción, que fueron en vivo.

¿Qué canales transmitieron el “Live 2026” en Montevideo?
–VILLAMIL: Lo emitieron Canal 12, TV Ciudad y Canal 4. Habitualmente, cuando se realizan shows grandes y con la debida autorización de la producción, los canales más importantes suelen cubrir los primeros temas. El tema es que a nosotros no nos habían avisado con anticipación y debimos resolver sobre la marcha. Casi siempre, suelo ser quién marca a los medios el momento del corte; pero, esta vez, el rol de poner el límite lo asumió Marcos.
¿Cuáles fueron las razones por la cuales eligieron la tecnología de Blackmagic?
–NÚÑEZ: Te lo cuento yo que soy el que lleva más tiempo trabajando con la marca. Corría 2018 cuando vimos que Blackmagic se había sacado las mini Ursa. Antes de eso habíamos comprado la primera 4K, que era un cuadrado, la Cinema 4K. Si bien sabíamos que la marca había lanzado primero la 2.5, cuando vimos la 4K la elegimos sin dudar. Indudablemente, en ese momento 4K era el futuro. Eran tiempo donde todos discutíamos en torno al HD; no obstante, decidimos jugarnos con todo al 4K. Y así fue como pudimos tener una cámara con lente B4 que era profesional y por un precio que era imposible en ese momento. Estamos hablando de USD 8 o 9 mil, que con lentes se iba a 15 o 16 mil frente a los 120 mil que, por entonces, costaba una cadena. A partir de ese momento, nos metimos de lleno con Blackmagic y fue una decisión que nos costó bastante caro porque tuvimos una suerte de guerra con alguna marca en particular. Y lo sufrimos mucho, pero la gran batalla la ganamos en el 2021 cuando entramos el entonces CCK (hoy, Centro Cultural Palacio Libertad Domingo Faustino Sarmiento). La cuestión es que, en ese momento, no se había terminado la licitación y no tenían las cámaras; aunque sí tenían un convenio con la TV Pública (hoy, Canal 7 Argentina TV) que tenía tres cámaras Sony F65 que el canal utilizaba para grabar ficción. Nosotros teníamos que poner el switcher, el cableado y hacíamos las transmisiones del Proyecto Ballenas con esas tres cámaras. La cuestión es que un día nos informan que se había caído el contrato con la TVP y que se abría la oportunidad de trabajar con nuestras cámaras, aunque tenían ciertas reservas. Personalmente, nunca había tenido un setup mezclado con cámaras de alta gama; pero un día, que estaban las tres, ofrecí poner la Blackmagic gratis para probarla. Lo hicimos y la reacción del director fue inmediata: ¿por qué esta cámara se ve mejor que el resto?, preguntó. Y así fue como fueron elegidas, y eso que era la URSA G1 porque la G2 recién estaba apareciendo.
En términos de calidad, ¿qué ventajas aportó al proyecto el hecho de poder trabajar dentro del mismo ecosistema?
–NÚÑEZ: Es fundamental porque trabajar dentro del mismo ecosistema ofrece la ventaja de una interconexión total: los sistemas de ‘tally,’ intercomunicación y control de cámaras están vinculados mediante solo dos conexiones SDI. La posibilidad de configurar diseños de visualización múltiple personalizados también fue una gran ventaja, ya que nos permitió organizar de forma ordenada las señales de cámara específicas requeridas en cada puesto de trabajo. Asimismo, nos beneficiamos de la flexibilidad del Videohub 40×40 12G para distribuir y duplicar señales.
–VILLAMIL: Por otra parte, hay que decir que en términos de calidad estamos súper tranquilos. Hoy en día, cuando vos decís que tenés Blackmagic, pasás tu rider y jugás tranquilo. Cuando notificamos que tenemos cámaras, switchers o paneles de la marca, quien te encarga el trabajo se relaja porque sabe que trabajamos con esta tecnología y de cierta manera, lo que se traduce en una tranquilidad enorme. Para nosotros, sin conflictos; y, además, podés compatibilizar todo. Hasta ahora, cero fallas; todo positivo.
Y no nos olvidemos que la marca ya empieza a aparecer en los riders internacionales, donde los pedidos son muy intensos. De hecho, para este show de Ricky Martin estaba Blackmagic. También pasó lo mismo en shows como los de Ricardo Montaner. y también en el Monsters of Rock, al que vino Metallica.

–NÚÑEZ: Es verdad, a nosotros nos pasó que la primera vez cuando vimos un rider del Monsters of Rock, con el que vinieron cuatro bandas internacionales de primer nivel, y recuerdo que el rider de Scorpions decía Blackmagic y fue todo un impacto. Era fines de 2021, principios de 2022.
–VILLAMIL: Yo recuerdo el raider de Louis Tomlinson, que era el cantante británico de One Direction, que como solista estuvo dos veces en Uruguay y pedía cámaras Blackmagic URSA.
¿Cuáles fueron los principales desafíos que les planteó el show de Ricky Martin?
–VILLAMIL: La verdad es que MV Producciones todavía no está a la altura de Pandax en cuanto a equipamiento, todavía nos falta mucho. Obviamente, el mercado argentino no es igual al de Uruguay. Si bien estamos muy bien posicionados entre las dos o tres empresas que trabajamos con buen nivel y somos proveedores del Arena, tenemos que reconocer que para ciertos espectáculos de envergadura no nos alcanza; aunque, claro, shows como este no se dan todos los días.
Para nosotros, el desafío pasaba por resolver con Pandax lo que no estaba a nuestro alcance: el tipo de panel que pidieron, la cantidad de salidas auxiliares que ellos necesitaban, el montaje de ciertas y determinadas salidas y cómo querían ver en cada tipo de monitor cada cosa. Lo mismo con la matriz, que nos permitió mandar señales para todos lados; de hecho, había como 12 monitores funcionando, tanto en foco como en escenario y cada uno con su determinado tipo de señal. También fue un desafío técnico cablear fibra para uno y otro lado, los retornos, más allá de las 12 cámaras que se tenían.
Y no podemos dejar afuera el tema económico, que implica negociar con la productora. Porque el artista puede pedir un montón de cosas, pero después hay que bajarlo a tierra en función del mercado. En este caso, generó un ida y vuelta importante hasta que logramos alcanzar un acuerdo.
–NÚÑEZ: Este concierto fue especial porque el equipo de Ricky Martin nos pidió configurar las cámaras y el sistema para grabar a 24 fotogramas por segundo y así lograr una estética cinematográfica; algo que nunca habíamos hecho antes. Sinceramente, toda la configuración funcionó a la perfección, ofreciendo esa textura especial que buscaban sin ningún tipo de problema.





