“NUESTRO OBJETIVO ES REDUCIR AL MENOS UN 30% EL COSTO TOTAL DE PROPIEDAD”

Rodrick Smith, Director de Ventas de Amagi para Latinoamérica.
Sostiene que la compañía tiene productos maduros, experiencia en implementaciones a gran escala y un mercado cada vez más preparado para dar el siguiente paso.

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Rodrick Smith, Director de Ventas de Amagi para Latinoamérica analiza las oportunidades que ofrece la migración a la nube, la expansión de la televisión conectada y los canales FAST. Además, explica cómo la compañía busca fortalecer su red de socios en la región y acompañar la modernización de las infraestructuras audiovisuales.

¿Cuándo te incorporaste a Amagi y cómo estás viendo la evolución del mercado en esta primera etapa?
-Me incorporé a Amagi a comienzos de mayo y me mudé a Ciudad de México para estar más cerca de nuestros clientes, especialmente en ese mercado.
Lo que más me ha sorprendido es la madurez que está alcanzando la industria. Hoy existe una mayor comprensión de las soluciones basadas en la nube, de las oportunidades que ofrecen la televisión conectada y los canales FAST, y de las posibilidades de monetización y acceso a nuevas audiencias.
También percibo una mayor voluntad de explorar nuevas tecnologías y modernizar las infraestructuras tradicionales mediante sistemas completamente basados en la nube, bajo un modelo 100% SaaS.

¿Qué obstáculos supone la aceptación de los clientes para migrar hacia la nube?
-Uno de los principales obstáculos para la migración a la nube ha sido que los clientes, aunque reciben acompañamiento de los fabricantes en lo relativo al producto, deben asumir por su cuenta la gestión del entorno cloud. Esto les exige combinar conocimientos de ingeniería, operación diaria y administración de infraestructuras en la nube.
Nuestro modelo busca simplificar ese proceso. Amagi proporciona tanto el software como el entorno cloud: almacenamiento, capacidad de cómputo y conectividad. El cliente necesita disponer de un espacio para enviar los archivos de sus canales, una fuente de señales en vivo y acceso a la interfaz de control. Nosotros nos ocupamos del resto. Además, contamos con el respaldo de un equipo global de ingenieros y con condiciones competitivas derivadas de nuestra relación con proveedores como Amazon. Esto nos permite facilitar la adopción tecnológica, la puesta en marcha y el funcionamiento de los sistemas.
Creo que estamos en un buen momento: tenemos productos maduros, experiencia en implementaciones a gran escala y un mercado cada vez más preparado para dar el siguiente paso.

¿Cómo está organizada la estructura de Amagi en Latinoamérica?
-Ronaldo Dias es el Director de Ventas para Hispanoamérica, quien está a la cabeza de la operación en la región. En México contamos con Diana Aguilar, ingeniera de implementación, y en Brasil, con Roberto Lopes Rodrigues que es experto en SME del Broadcasting System de la compañía. Entre ambos se distribuyen la cobertura de la región, de la mitad del ecuador hacia arriba Diana y hacia abajo Roberto; de hecho, es la razón por la que me ha acompañado durante CAPER Show en Buenos Aires.

¿Cómo evoluciona la red de distribución y qué papel desempeñan los socios locales?
-Estamos ampliando nuestra red. Ronaldo hizo un muy buen trabajo, particularmente con AD Digital en Brasil. Su modelo es un ejemplo para seguir porque no se limita a comercializar nuestros productos: también ofrece servicios gestionados, se ocupa de las operaciones y brinda soporte técnico. Esto es importante no solo para las emisoras, sino también para los creadores de contenido que buscan expandirse más allá de un canal de YouTube o para las radios que quieren convertirse en empresas multimedia.
Estos socios pueden implementar los sistemas y, al mismo tiempo, garantizar la continuidad operativa y la atención de los problemas técnicos. Así facilitan la adopción de la tecnología.
También contamos con partners de negocios como SVC en Argentina, VGL en Chile y BPE en Ecuador, que avanzan en esa misma dirección: además de integrar y comercializar las soluciones, incorporan servicios de operación y soporte técnico.
El objetivo es reducir el costo total de propiedad para nuestros clientes. En términos generales, buscamos una reducción de al menos un 30% respecto de los costos asociados a los equipos instalados en las propias instalaciones y respaldados por equipos locales.

¿La DTV+ que está desarrollando Brasil puede representar una oportunidad para Amagi?
-Sí. Actualmente, uno de los grandes focos de la compañía no es solamente el streaming y la creación de canales FAST para plataformas de televisión conectada. También estamos trabajando en la evolución de las infraestructuras de broadcast.
Queremos participar en la transición hacia los nuevos estándares de televisión abierta y ayudar a que los clientes aprovechen las ventajas de la tecnología cloud: flexibilidad, versatilidad y eficiencia económica.

¿Cuál será tu principal desafío junto a Amagi durante el próximo año?
-Uno de los mayores desafíos es acompañar la velocidad con la que está creciendo la empresa. Contamos con un equipo de ingeniería muy amplio y capacitado, que desarrolla constantemente nuevas soluciones.
Entre ellas se encuentran herramientas para la producción remota desde la nube y aplicaciones de inteligencia artificial para crear contenidos destinados a las redes sociales. Hay muchas novedades y productos que están llegando al mercado.
El desafío para Latinoamérica será desarrollar nuestra red de socios a la misma velocidad, asegurándonos de que sus integrantes cuenten con las certificaciones y la capacitación necesarias para comercializar y dar soporte a todo el portafolio.
Tenemos que prepararnos para responder a ese crecimiento, alcanzar nuestros objetivos y acompañar la expansión de la compañía.

¿Cómo imaginás la industria audiovisual dentro de diez años?
-Es difícil hacer una predicción a tan largo plazo porque estamos ante un proceso de evolución constante. Las emisoras están convirtiéndose en empresas multimedia, aprovechando las redes sociales y otros canales para diversificar la distribución, la creación y la difusión de contenidos.
Sin embargo, creo que la industria seguirá siendo sólida y dinámica. La creatividad, la producción de contenidos y el deseo de las personas de consumir historias nunca van a desaparecer.
A la gente le gusta contar historias y también conocer las de los demás, ya sea a través de películas, series u otros formatos. La manera de producir y consumir esos contenidos seguirá evolucionando, pero la esencia de la industria audiovisual permanecerá.

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